PN Sierra de Cazorla: Día 2

03 de octubre, 2021 - Naturaleza - Comentar -

PN CAZORLA: DÍA 2

Continuamos con el viaje a la Sierra de Cazorla, en esta jornada trataré de desmenuzar y detallar la ruta de este segundo día, a la que denominaremos "Ruta de los Miradores" (si es que no tiene ya ese nombre).

Se trata de una ruta en la que su primera parte discurre por asfalto, para luego abandonarlo y adentrarnos en el Parque a través de pistas forestales bien delimitadas.

Aunque lo recomendable sería un vehículo 4x4 o un SUV, con un turismo podremos realizarlo sin problemas, eso sí, sabiendo las limitaciones que tiene este tipo de vehículos para determinados terrenos.


Antes de que despunte el alba, suena la alarma de móvil; nos ponemos en marcha: desayuno en una cafetería cercana, recogemos el equipo y nos dirigimos al coche para iniciar la ruta.

Esta ruta comienza en el mismo pueblo donde nos hospedamos, Arroyo Frío, desde donde tomaremos la carretera que nos trajo al Valle ( A-319) hasta el Empalme del Valle, (aquel mismo cruce que os comenté en el artículo anterior (puedes leerlo aquí) durante aproximadamente 6-7 kilómetros. Llegados a este cruce, giraremos a la izquierda, dirección Vadillo Castril por la JF-7091 durante otros 2-3 kilómetros hasta llegar a la siguiente intersección, pero esta vez NO giraremos a la derecha (dirección Parador Nacional), si no que seguiremos de frente, pasando de largo el bar-restaurante que hay donde la Cerrada del Utrero. Dejaremos a nuestra derecha un Punto de Información justo antes de cruzar un puente sobre el río Guadalquivir para pocos metros después, encontrarnos en otro cruce de caminos, el cual nos indica, Puente de las Herrerías hacia la derecha (por la JF-7092) o continuar de frente. Pues bien, en esta ocasión, seguiremos de nuevo de frente, continuando por la JF-7091, dirección Área Recreativa de Linarejos.

Conforme vayamos avanzando, encontraremos una explanada o nava a nuestra izquierda, buen lugar tanto para observar pequeñas y medianas aves, gamos o ciervos, aunque al amanecer o al atardecer son mejores horas del día. A pocos metros de esta nava, encontramos un primer mirador, Lanchares de Linarejos, prácticamente en el mismo cruce del desvío hacia la zona recreativa del mismo nombre. Des aquí volveremos a encontrarnos ante un paisaje que no nos dejará indiferente, puesto que podremos contemplar parte del Valle, el Puerto de las Palomas y su mirador o la Cerrada del Utrero. Este punto es interesante para la fotografía de aves un poco más grande, como puede ser el Buitre Leonado, ya que tendremos la oportunidad de verlos bastante cerca, incluso poder fotografiarlos entrando y saliendo de las buitreras que por allí se localizan.


Desde este punto, obviando la salida al área recreativa que encontramos a la izquierda, avanzamos por el mismo camino que hace una curva de 360º. Nos daremos cuenta, que pocos metros después, diremos "adiós" a la zona asfaltada y empezaremos nuestro recorrido por pista forestal. En general se encuentra en buen estado, salvo por la gravilla suelta o algunas rocas, con lo que vuelvo a reiterar el conducir con precaución si no queremos sorpresas desagradables en los bajos de nuestro vehículo. Obvia decir, que nos encontramos en pleno Parque Natural, así que, habrá que extremar aún más las precauciones en cuanto a velocidad y posibilidad de cruzarnos con algún animal o incluso otro vehículo.

Seguiremos avanzando por el mismo camino hasta que nos vayan apareciendo carteles anunciando zonas de aparcamiento (más bien apartadero) o carteles de los propios miradores. El siguiente mirador/observatorio que nos encontramos es el de Poyos de la Mesa, desde el que podemos divisar la meseta Poyos de la Mesa, una formación rocosa que alcanza los 1635m. Desde este lugar, podemos observar el denominado "Pino abuelo", uno de los más viejos del lugar. En esta zona es fácil poder observar especies como la Cabra Montés, que campa a sus anchas, Ciervos, que en época como esta de la Berrea, podrás oírlos como si estuvieran a tu lado; con paciencia y observación, podrías tener la suerte de ver muflones, aunque más fácil es poder contemplar buitres leonados, algún gavilán, alimoches, águila calzada, etc. Si vas sin prisa, PACIENCIA, presta atención y afina tus sentidos, porque seguro la Naturaleza te hará un regalo. En este punto, no podemos olvidarnos de otras pequeñas aves paseriformes que habitan en el pinar/pinsapar que tenemos a nuestras espaldas, sin obviar, por supuesto, las ardillas que merodean por doquier.



Continuamos nuestro camino en ascenso por la pista hasta que llegamos a la Nava del Espino, un lugar perfecto para hacer una paradita para desayunar (aunque sea por segunda vez) o simplemente pasar un rato investigando los alrededores. En esta explanada encontramos restos de un cortijo (actualmente en estado ruinoso y cercado para evitar el paso de la gente), lugar por cierto, bastante recomendable para quien le guste la fotografía nocturna, ya que tendremos escasísima contaminación lumínica, un edificio y multitud de opciones que las que jugar para nuestro encuadre. Para los pajareros, tanto observadores como fotógrafos, podremos contemplar desde jilgueros, piquituertos, colirrojos, cornejas, alguna rapaz que se deje ver por allí, en fin, una buena variedad de diferentes grupos taxonómicos.



Cuando consideremos oportuno, reanudaremos nuestra marcha, esta vez ya con clara tendencia descendente. En mi caso particular, a partir de esta zona todo era nuevo para mí, puesto que mi anteriores visitas, no habían pasado de este punto. 

No muy lejos desde este punto, debemos andarnos con ojo, puesto que el siguiente mirador se encuentra justo a la salida de una curva. En el momento en que empecemos a la salir de la espesura de los pinos y vislumbremos una nava en el horizonte, id buscando hueco en el arcén, porque no tardará en aparecer el siguiente mirador.

Este mirador de la Nava de San Pedro, también está dedicado al Maestro D. Félix Rodríguez de la Fuente. Desde esta posición obtendremos unas espectaculares vistas de la propia nava, lugar donde antaño se ubicaba el antiguo Parque Cinegético y donde hoy día está el Centro de Reintroducción del Quebrantahuesos. Por desgracia para mí, no tuve la suerte de poder visitarlo por encontrarse cerrado, pero estando allí, no desaproveché la oportunidad y pude observar una buena cantidad de Buitres Leonados, Petirrojos, algún que otro Escribano Montesino y para mayor fortuna, un grupo de unos 6 ó 7 Milanos Reales que había soltado pocos días atrás.



Anotaos este punto en concreto, puesto que puede ser de gran interés, no sólo por la fauna o vistas de la zona, sino porque aquí se encuentra uno de los pocos bares/restaurantes donde comer algo en caso de no llevar nuestra comida. Se trata del Bar El Cabrero. Pequeño pero acogedor. Con chimenea en su interior y una terraza con mesas de piedra en la que disfrutar de una buenas migas o un simple café. Comida casera de plato, desde migas a un "simple" huevos con patatas y chorizo. Yo elegí para aquí a comer, pero cuando venía a la vuelta...

Tras un rato en la zona, decido reanudar la marcha, volviendo a retomar el camino que me trajo hasta aquí. Durante el trayecto, veréis que van apareciendo marcadores de inicios de rutas de trekking, pero como no eran objetivos marcados para este viaje, decido obviarlas. Por el camino, nos vamos encontrando paneles informativos sobre la reintroducción del Quebrantahuesos en Andalucía, más concretamente en este Parque.

A pesar que en Google Maps, me aparecían más caminos por los que circular, nosotros seguimos el nuestro sin desviarnos de él, hasta que veamos por algo por encima de nuestra parte izquierda de la marcha, un mirador asoma entre el matorral. No os preocupéis, siguiendo la pista por la que vamos, llegaremos a una explanada donde, esta vez sí, habrá menos problemas de aparcamiento, sólo tendremos que caminar unos 100 metros por un senderito visible hasta llegar al Mirador Guadalentín. Un mirador que nos ofrece un extenso y heterogéneo bosque. Desde aquí podremos observar el "Caballo de Poyo Manquillo", la "Sierra del Agua" o el "Valle del Río Guadalentín" entre otros, aparte de especies arbóreas, arbustivas, herbáceas y fauna habitante del lugar.


Este es otro de esos lugares que nos pueden servir como parada "larga" para reponer fuerzas y comer algo, descansar un rato o incluso si se viaja con niños, dejarlos que desfoguen un rato y estiren las piernas sin temor alguno. Para los observadores y/o fotógrafos de fauna, en este lugar tendremos garantizado el avistamiento de diferentes especies de aves, como Buitres Leonados, Urracas, Cornejas, Colirrojo, incluso la Reina de los cielos, el Águila Real.



Cuando consideremos oportuno, reanudamos la marcha para acercarnos a lo que fue mi último mirador, otro lugar que debemos ir prestando atención para estacionar el coche donde no cause problemas, puesto que el mirador se encuentra a pie de pista y ésta, al no ser de mucha anchura, podría generar conflictos si nos encontramos con algo de tráfico.

El mirador Estrecho de los Perales. Otro de esos lugares que te dejan sin aliento. Será por eso y por la gran biodiversidad del parque, la que atrajeron al Maestro D. Félix Rodríguez de la Fuente a recorres y enseñarnos las maravillas de la zona. Desde este observatorio, podremos contemplar como trepan las Cabras montesas por las rocas, el vuelo de rapaces como el Águila Real, el Buitre Leonado o el Águila Calzada (que aunque sea común en época estival, tuve la suerte de contemplar durante mi visita). Más abajo os dejo el enlace por si queréis ampliar información.


Mirando el reloj casi por primera ve desde que inicio la ruta, me doy cuenta que son casi l<as 14h, así que decido volver y parar a comer en el bar anteriormente mencionado, Bar Restaurante El Cabrero.

Volvemos sobre nuestros pasos y de nuevo con tendencia descendiente, tomando las precauciones previamente mencionadas y casi una hora después llegamos al destino, son casi las 15h de la tarde.

Llegados a este punto de la historia, y si tenéis planteado seguir esta ruta, debéis decidir si llevar vuestra propia comida o arriesgarse como hice yo y probar suerte. Como digo, yo tuve suerte y lo encontré abierto, pero en caso negativo, tendría que haber recorrido unos 15 kilómetros aproximadamente hasta llegar al siguiente punto, que sería en la zona de la Cerrada del Utrero o el Puente de las Herrerías, perdiendo la oportunidad de hacer las paradas que ya hicimos a la ida.

En mi caso, tras reponer fuerzas y tomar mi clásico cafelito, retomo el camino de vuelta, eso sí, con la idea de aprovechar y seguir haciendo paradas para tomar fotografías y seguir observando la fauna.

En la Nava del Espino, lugar donde paramos a la ida, volvemos a hacer otra parada. El sol va bajando, la luz ya no es tan dura y el ambiente ha cambiado totalmente. Se ha cerrado el cielo, se oye tormenta en la lejanía y muchos pájaros que antes no estaban, aparecen en busca de alimento. Incluso una mamá Jabalí se deja ver con sus pequeños rayones.



Decido no entretenerme mucho, puesto que la tormenta suena cada vez más cerca y no nos olvidemos, vamos por una pista forestal y mi coche no está preparado en caso que aquello se ponga "feo" así que, apuro las paradas o incluso evito alguna (muy a mi pesar) y poco después de volver al asfalto...PUM!! empieza a llover como si no lo hubiera hecho nunca, incluso granizos de considerable tamaño que me obligan a detener el coche y esperar que amaine un poco. Tenía pensado hacer una parada en el área recreativa de Linarejos, pero debo abortar la misión, incluso desestimo la idea de un cafelito en el Camping de las Herrerías, así que, decido poner punto y final al día y regresar al hotel donde, tras haber dado un tregua la tormenta, ésta volvió a rugir con fuerza, haciendo que me calara de agua en los apenas 20 metros que recorrí desde el coche hasta la entrada del hotel.

Ahora sí, con el equipo a salvo del agua en la habitación, decido darme el premio del café en la terraza del hotel mientras disfruto de la tormenta bien resguardado.


Lo que viene después, ya lo sabéis, el ritual de costumbre: cargar baterías, descargar material, dejar todo listo para el día siguiente, etc, etc.

Hasta aquí nuestro segundo día, el cual dio para mucho, y que, de no haber sido por la tormenta, hubiera dado para mucho más.

Nuevamente agradeceros a los que me leéis que hayáis llegado hasta aquí. Me tenéis disponible para cualquier duda que os surja, consejos, recomendaros algún lugar y en definitiva, lo que pueda ayudaros.

En el próximo capítulo os contará que tal fue la visita al Parque Cinegético o como se llama ahora, Parque de Fauna Silvestre Collado del Almendral y la grata sorpresa que me llevé.

Muchas gracias y hasta la próxima!

OBSERVA - APRENDE - RESPETA


Ilde Mendoza Creador de NaturFotoSport 

Padre, Fotógrafo y Viajero 

Miembro de Aefona y Seo Birdlife.

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